El encuentro entre Olvido García Valdés y Virginia Aguilar Bautista reúne dos maneras muy distintas de entender la poesía contemporánea, unidas sin embargo por una misma exigencia: la atención radical al lenguaje como forma de conocimiento.
Olvido García Valdés, una de las voces más reconocidas de la poesía española actual, ha construido una obra que explora con intensidad la relación entre percepción, pensamiento y experiencia. Su escritura, marcada por una sobriedad expresiva y una mirada penetrante sobre lo real, convierte el poema en un espacio de indagación donde lo cotidiano, el dolor, la memoria o el misterio del mundo aparecen atravesados por una lucidez que rehúye el énfasis. Galardonada con el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana y el Premio Pablo Neruda, su obra ha renovado la tradición lírica desde una poética de la observación y de la conciencia.
Virginia Aguilar, por su parte, representa una voz singular dentro de la poesía andaluza contemporánea. Su escritura se mueve entre la precisión reflexiva y una sensibilidad atenta a los límites del lenguaje. Desde libros como ‘Seguir un buzón’ o ‘La escala de Bortle’, Aguilar propone una poesía que dialoga con la idea de fragmento, con la brevedad y con la intensidad del pensamiento poético, en ocasiones cercana al aforismo y siempre abierta a la exploración de lo íntimo y lo conceptual.
El diálogo entre ambas permite recorrer dos modos de aproximarse al poema: el de García Valdés, que interroga la realidad desde una mirada profunda y meditativa, y el de Aguilar, que explora el lenguaje como espacio de condensación y descubrimiento. Dos escrituras que, desde generaciones y trayectorias distintas, comparten una misma convicción: la poesía como forma de pensamiento y como lugar privilegiado para mirar el mundo con una intensidad distinta.



