El ciclo Correspondencias del Centro Cultural la Malagueta / La Térmica levanta de nuevo el telón recordando a una ilustre poeta y dramaturga, María Rosa de Gálvez y Ramírez de Velasco (Málaga, 1768 – Madrid, 1806).
Miembro de la familia de los Gálvez de Macharaviaya, estuvo desde la cuna perseguida por rumores, escándalos y desgracias, que ella fue sorteando con arrojo, negándose a aceptar los roles tradicionales que la sociedad imponía a las mujeres.
Tuvo que hacer frente a la prematura desaparición de los Gálvez, a la maternidad siendo soltera, a los pleitos que siguieron al fallecimiento de su padre, al fracaso de su matrimonio con un primo atractivo pero tahúr y libertino, a la muerte en la infancia de sus hijas, a la ruina de sus haciendas.
Pero había recibido una educación exquisita, propia de la sobrina del ministro de Indias, y con todos los elementos en contra, comenzó a traducir obras francesas y a crear y a estrenar sus propias composiciones teatrales, con objeto de obtener ingresos pero también de dar salida a una extraordinaria imaginación.
María Rosa de Gálvez trasladaba al papel, y luego a las tablas, las tramas más variadas y las ambientaciones más exóticas, con una métrica precisa y un verbo ingenioso, que logró el aplauso de los autores contemporáneos, la edición de sus obras y el estreno exitoso de sus dramas y comedias en los principales teatros del Madrid de principios del siglo XIX. Unas piezas teatrales en las que las mujeres, las más variadas heroínas, son las protagonistas. Son igualmente destacables sus poemas, muchos de ellos publicados.
La historiografía machista sepultó en el olvido a esta autora durante casi dos siglos, o la recordó por los escándalos de su vida privada. Hoy, sin embargo, aunque aún bastante desconocida por el gran público, es reivindicada por los expertos como una de las principales autoras literarias del Neoclasicismo, que anuncia ya el Romanticismo en una obra fecunda pero desgraciadamente interrumpida por su temprana muerte.
Hablaremos de la obra y de la vida de novela de María Rosa de Gálvez con dos de sus biógrafos: la poeta Aurora Luque y el historiador José Luis Cabrera. Y, fieles a este ciclo, también conoceremos a María Rosa a través de su correspondencia: misivas en las que se reivindica, solicita la publicación de sus obras o responde a los censores. También diversos poemas que adquieren forma de cartas abiertas, al primer ministro Godoy, a Quintana, a su prima María Josefa de Gálvez, etc.



