Indagar en las nuevas vías que la ética del cuidado encuentra en nuestro presente es una de las ideas fuerza de esta primera sesión que pone en el centro de la tormenta actual una posibilidad real y cercana: cuidar al otro sin fisuras, hacer físico el lema arendtiano consistente en que lo humano es humano cuando se encuentra en relación y vínculo con otros y ese vínculo únicamente se logra a través del mundo singular de los afectos.
Además, únicamente cuando se está con otros nuestra visión del mundo se pone en jaque, se cuestiona, y conversamos sobre otras visiones posibles del mundo. Ante un esquema estructural basado en violencias de diversa índole e intensidad el poder transformador de la ternura y la compasión, formas de resistencia capaces de transformar nuestras relaciones con los demás, los animales y el planeta. Una propuesta radical y
esperanzadora.


