Aunque la corrupción siempre ha acompañado a la vida política, no todas las sociedades son iguales: unas se corrompen más que otras y las hay que tratan de combatirla por todos los medios. A causa de su singular naturaleza, la corrupción es difícil de medir y conoce formas diversas; tan corrupto es quien amaña un contrato público como quien se apropia de fondos públicos o legisla en favor de sus socios. Por desgracia, la democracia española no ha sabido o podido eliminar una corrupción que parece seguir aquejando a sus partidos e instituciones, contribuyendo a la deslegitimación de la clase política y a la desconfianza con la democracia. Sobre todo ello charlará Manuel Arias Maldonado, coordinador del ciclo, con el profesor Fernando Jiménez, reconocido experto en la materia.


