No es ningún secreto que el esplendor de la Málaga del XIX fue posible, en parte, gracias a la aportación de las grandes familias extranjeras que forjaron grandes alianzas empresariales… y sentimentales. En el origen de todas ellas está la familia Livermore, cuyo patriarca Thomas, era dueño de una importante tenería (fábrica de curtidos) en el barrio de Capuchinos. Con una situación económica solvente y un palacete en calle Álamos, logró que sus seis hijas se casaran con los hombres más importantes de la época: Manuel Agustín Heredia, el marqués de Salamanca, Martín Heredia, Estébanez Calderón, José de la Cámara y Miguel Bryan. Esta es la historia de esas alianzas y cómo de ahí surgieron las grandes sagas de poder que marcaron el esplendor de las décadas posteriores.

