A partir, hace años de una frase de Artaud —«jamais réel et toujours vrai»— que evolucionaba con cada nueva puesta en escena. se despliega una investigación sobre aquello que insiste en la práctica artística: las repeticiones, las contradicciones, los impasses y los puntos de opacidad que aparecen en la sala de ensayo.
La propuesta a través de esta conversación consiste en leer la propia producción escénica de forma sintomática, atendiendo a esa otra escena que se manifiesta a través de la angustia, el goce o la imposibilidad. Allí donde algo no funciona, donde un problema retorna sin resolverse, puede localizarse también aquello que merece ser pensado.
Se trata de interrogar la pasión por lo real que atraviesa la creación y de explorar cómo nuevos significantes pueden producir efectos concretos en la práctica artística y en la experiencia subjetiva.


