‘Los crímenes de Manuel Loring Heredia y Antonio Jiménez Astorga: dos muertes que convulsionaron la sociedad de la época’
Los asesinatos de dos de los símbolos de la burguesía de la época, Manuel Loring y Antonio Jiménez Astorga, hicieron correr ríos de tinta y pusieron en evidencia la profunda ruptura entre el poder local y la clase obrera. Ocurrieron, respectivamente, en junio de 1891 y en marzo de 1906, y sus efectos en la sociedad duraron años. No fueron sólo crímenes de sangre: Manuel Loring Heredia era el hijo de los todopoderosos Jorge Loring y Amalia Heredia y en el momento de su muerte se postulaba como alcalde de la ciudad; mientras que Antonio Jiménez Astorga era el símbolo de la pujanza de la Casa Larios como administrador de sus finanzas y negocios. Al otro lado, los personajes que les dieron muerte: el periodista Francisco de Asís García Peláez y un buscavidas nacido en El Borge, Salvador Marín Criado, sometidos al rigor de la justicia de la época.

