Semper y Madina, Madina y Semper, han representado una ‘ínsula’ en la política española: dirigentes de partidos opuestos que han preferido los puentes a los muros, y han apostado en momentos difíciles por los acuerdos transversales –Semper en el Ayuntamiento de Irún, Madina frente al ‘no es no’ del sanchismo en 2016– y siempre han alzado la voz contra la política de estricta confrontación. Nacidos con pocas horas de diferencia en enero de 1976, hijos de la Transición y herederos del espíritu de ésta, ambos fueron objetivo de ETA durante años de plomo del terrorismo desde la primera línea política, con un alto coste para sus vidas, como relatan en el libro ‘Todos los futuros perdidos’. Sus voces no renuncian a los mensajes de regeneración y de esperanza sin aferrarse, como han demostrado, a la política.



