© Rodney Smith
Centro Cultural La Malagueta
Sala de exposiciones (puerta 9)
Del 22 de septiembre de 2026 al 31 de enero de 2027
Hay fotografías que no retratan el mundo tal como es, sino como debería soñarse. Las de Rodney Smith pertenecen, sin duda, a esa estirpe excepcional y necesaria.
Con elegancia, humor y una melancolía delicada, Smith construyó un universo propio donde el tiempo se detiene y la realidad cede el paso a la fábula visual más pura.
The End llega a Málaga para rendir homenaje a uno de los grandes maestros de la fotografía contemporánea estadounidense, cuya obra permanece tan viva como urgente. Veinte imágenes nunca antes vistas en España, de las 62 que forman la exposición protagonizan esta singular muestra, trabajos que condensan décadas de búsqueda, riesgo estético y asombrosa coherencia.
El Centro Cultural La Malagueta de la Diputación Provincial de Málaga vuelve a apostar por proyectos de calidad internacional con vocación de permanencia. El encargado de darle forma y sentido ha sido el comisario Leo Tena, cuya relación cercana con el fotógrafo aporta a la muestra una dimensión íntima y reveladora.
Esa proximidad personal se traduce en una selección que va más allá de lo evidente, mostrando al Smith más secreto, más vulnerable, más cercano a la esencia de su mirada.
Trajes impecables sobre cuerpos suspendidos en el vacío, sombreros que desafían la gravedad, siluetas que dialogan con horizontes imposibles y paisajes cargados de silencio poético: todo en Smith habla de una teatralidad sin artificios, de una puesta en escena que emociona.
The End no es un cierre sino una apertura, una puerta hacia el interior de un artista irrepetible. El título mismo, tomado de la iconografía clásica del cine, encierra una paradoja luminosa: lo que termina en la imagen es, precisamente, lo que el espectador acaba de empezar a ver.
La Malagueta, espacio cargado de historia y de luz mediterránea, acoge esta obra con naturalidad, como si sus paredes reconocieran en Smith a un viajero que ya había estado aquí antes. Durante más de cuatro meses, Málaga tendrá la oportunidad de contemplar, respirar y recordar que la fotografía, cuando es grande, no documenta la vida, sino que la amplía y la transforma.


